El futuro ya llegó. El primer robot mozo de Sudamérica atiende en un parador de Punta del Este. Se llama Caio, costó 20.000 dólares y hace de todo: lleva pedidos a la mesa, canta el feliz cumpleaños y se saca fotos con los comensales.

El nuevo “mozo” atiende en el parador Muelle 3. La inteligencia artificial dio un nuevo paso de la mano de la robótica y encendió todas las alarmas en el gremio gastronómico.

El robot fue adquirido por los dueños del parador después de ver la experiencia del uso de la inteligencia artificial en Europa. Joaquín Jafif, uno de los dueños, contó al diario El Observador: “Fuimos a abrir un local a Valencia y lo vimos en un restaurante de playa. Nos dimos cuenta de que nos recontra podía ayudar en nuestro servicio”, afirmó.

Caio recibe a los clientes, lleva platos y bebidas, acompaña a los clientes a la mesa y les alcanza su factura. También tiene un modo crucero en el que hace un mapeo de todo el local y se detiene en las mesas que pueden precisar algo, escribió el periódico. “Es el apoyo del mozo”, afirmó Jafif. El empresario aclaró que Caio no suplanta personal, sino que lo complementa.

Según afirmó, se trata del primer robot de este tipo en Sudamérica. “Es furor, los niños se quieren sacar fotos, quieren que les hable”, contó. Además, “escanea todo y tiene cámaras por todos lados, entonces nunca va a chocar a una persona, pide permiso, agradece y sigue su camino”, concluyó.