El juez de Ciudad de la Costa, Bernardo Bueno, imputó a Romina Celeste Papasso «un delito de asociación para delinquir, con un delito de calumnia en reiteración real y un delito de difamación». Ahora la exmilitante nacionalista deberá permanecer 90 días de arresto domiciliario con tobillera, pese a que la fiscal había pedido prisión preventiva.

Entendía la fiscal al pedir preventiva que «la conducta que ella había realizado era grave». Por eso «creemos que se ha puesto en cuestionamiento todo lo que tiene que ver con la credibilidad del sistema de Justicia. Porque poner el andamiaje de llevar adelante una investigación por parte de un fiscal, pidiendo medidas a un juez y además haciendo trabajar a la Policía, supone que esos recursos humanos que se tendrían que brindar para otro tipo de cuestiones y que no las atendemos en función de que estamos dedicando nuestro tiempo a este caso concreto, entendemos que revisten el carácter de gravedad».

Sobre la falta de condena dijo que la Fiscalía entendió que «no estaban dadas las condiciones por las cosas que aún quedaban pendientes diligenciar, que entendía que podía de alguna manera incluso mutar su calificación jurídica».
La audiencia de formalización de Papasso tuvo lugar en la noche de este martes a puertas cerradas.