Cuatrocientos ochenta y ocho kilómetros de ida. Cuatrocientos ochenta y ocho kilómetros de vuelta. 

Así reza el estribillo de una icónica canción de El Cuarteto Imperial que retumba en la cabeza de las personas que la escuchan por primera vez.

Es obra del uruguayo Carlos Maristán, que causa furor en las redes con bailes y cantos entretenidos

Vestido de camisa y con lentes de sol y un sombrero, logra cautivar a más de 600 mil seguidores y su video más popular acumuló más de 38,7 millones de reproducciones en esta plataforma.

Maristán, de 55 años, es jardinero y decidió meterse en este mundo solo para divertir y por «solidaridad».

«A mí siempre me gustó. Yo lo hago de manera solidaria. No me genera ni un peso, vivo de mi trabajo. A veces pido alguna colaboración a algún amigo, que colabora con surtidos o alguna ayuda y alguna herramienta de trabajo. La idea es divertir un poco a la gente y nada más», comentó Maristán a El Observador.

El uruguayo, que vive en un rancho de San Javier, contó que los videos los graba él con su celular y luego se los sube a la plataforma Sheila, una funcionaria del municipio local.

«Tengo un celular de los más viejos. Se me tranca y no puedo grabar muchos videos porque tengo que ir eliminando«, contó. Además, a su dispositivo se le rompió la pantalla y le pide a la gente que le regale uno nuevo para seguir grabando (pide «a algún gaucho» contactarse con el alcalde de San Javier para entregárselo).

Maristán trabaja en algunos campos cercanos y factura 1.000 o 1.200 pesos. «Yo soy pobre, no soy rico. Mucha gente piensa que tengo plata, pero no. Cuando hago algún show en algún pueblo, lo hago de manera solidaria», aseguró.

Para acceder a internet, el uruguayo contó que carga 300 pesos. «Tengo para diez días», dijo.

El jardinero dijo que hay un grupo de ciclistas que recorren la Ruta 90 y suelen regalarle surtidos de comida. A veces pide ropa. «Pido algún día para salir medio arreglado. Gracias a la humildad tengo esos seguidores», contó.

Maristán tiene una hija de diez años que dijo que se pone contenta por sus videos.

El tiktoker descartó participar en un videoclip o un show a cambio de dinero. «Si me ofrecen plata a un concierto no voy. Lo hago por solidaridad. La plata no hace la felicidad, por lo menos para mí», insistió.