En medio de las advertencias por más casos de dengue, entre otras arbovirosis, el Ministerio de Salud Pública informó un “aumento inusual” de la enfermedad meningocócica para esta altura del año, “predominantemente” en menores de 5 años.

Este grupo, a su vez, es el “más vulnerable”, acotó el MSP, frente a la meningococemia, una enfermedad que puede “dañar las meninges y producir meningitis por meningococo”.

O incluso -acotó la cartera en un comunicado- puede “llegar a la sangre y provocar púrpura; que de seguir su evolución rápidamente da lugar a púrpura fulminante”.

Los casos constatados -que no fueron precisados- no tienen nexo epidemiológico entre sí. El País consultó, sin éxito, al MSP sobre la magnitud del aumento anunciado.

Por año se detectan en promedio de 20 a 30 casos de la enfermedad meningocócica, que se transmite de persona a persona a través de las vías respiratorias por contacto estrecho, directo, o con las secreciones respiratorias del paciente.

“Se exhorta a la población a que se realice la consulta inmediata al médico sin automedicarse ante cualquier cuadro febril, así como a ventilar de forma habitual los ambientes, especialmente si se está en contacto con personas que cursan enfermedad respiratoria aguda”, subrayó Salud Pública.

La extitular de la Sociedad Uruguaya de Pediatría (SUP) y secretaria del Comité de Infectología y Vacunas de SUP, Mónica Pujadas, dijo a El País que tras el covid-19 hubo más casos en varios países, por lo que no tomó “por sorpresa” este anuncio. La experta puntualizó que el comportamiento epidemiológico de la bacteria meningococo es “impredecible”.

Explicó que la meningitis se suele presentar con fiebre, manchas en el cuerpo, rigidez de nuca y dolor de cabeza.

Y la expresión “más grave”, la púrpura o púrpura fulminante, evoluciona “muy rápido”, y presenta signos “sutiles” que se deben identificar.

Llamó a consultar al médico si el menor de edad presenta un estado de confusión o decaimiento brusco.

Así como frente a cambios de coloración, como manchas o petequias, pero sobre todo ante la aparición repentina de manchas como machucones.

También si se presenta en los menores una taquicardia, dificultad para respirar, o dolores en las piernas o brazos sin una explicación clara.

Se debe atender los síntomas -con o sin fiebre- ya que “los plazos para poder trabajar contra esta bacteria son bien cortos”. Menores de 1 año pueden tener un cuadro más grave.

La cartera de Salud Pública informó ayer que el período de incubación tiene una media de “dos a cuatro días”, y que la persona enferma “deja de infectar entre 24 y 48 horas después de iniciado el tratamiento eficaz con antimicrobiano adecuado”. Se solicitó, además, evitar el hacinamiento y exposición al humo de tabaco.

Fuente: elpais.com.uy